EXCALIBUR [CINE]

El género de espada y brujería siempre se ha relacionado con films como 'Conan, el bárbaro' (1982) aunque sin duda el mayor título que puede encabezar este género de aventuras es 'Excalibur'. Hubo anteriores intentos por llevar el fantástico mito de las leyendas artúricas al cine ('Los caballeros del Rey Arturo', 1953 Richard Thorpe; 'Camelot', 1967 Joshua Logan; 'El príncipe Valiente', 1954 Henry Hathaway) o actuales versiones del mismo ('Rey Arturo', 2008 Antoine Fuqua; 'La última legión', 2007 Dog Lefler). Incluso la Disney se atrevió con una simpática versión en 1963, 'Merlín el encantador'. Pero ninguna ha llegado a captar la épica, el misticismo y la evocadora atmósfera de aquellos caballeros descritos en la literatura como lo hizo el film de John Boorman. Bienvenidos a los tiempos oscuros...





Leyendo la Carátula:


El mito del Rey Arturo de nuevo a la pantalla. A Uther Pendragon (Gabriel Byrne) se le da la espada mística Excalibur por el mago Merlín (Nicol Williamson) pero sus ansias de poder hacen que se convierta en un cruel rey. Antes de morir, Uther entierra la espada en una piedra exigiendo que el próximo hombre que la extraiga será rey de Inglaterra. Años más tarde, Arturo (Nigel Terry), hijo bastardo de Uther saca a Excalibur de su confinamiento y se convierte en rey. Guiado por Merlín, Arturo se casa Ginebra y reune a los Caballeros de la Mesa Redonda en una fortaleza que construyen, Camelot. Pero Morgana, hermanastra de Arturo, planea destruir todo lo que el nuevo rey ha creado.


Rebobinando:

La mejor adaptación al cine de la epopeya (leyenda o cierta) de aquel primer rey que unió a Inglaterra bajo una misma corona tras la caída del Imperio Romano. Hay varias vertientes de donde la película ha obtenido su inspiración. El icono del rey Arturo se escribió históricamente en "Historia Regum Britanniae", de Geoffrey de Monmouth (s.VIII); de modo épico en "Percerval y el SantoGrial", de Chetrien de Troyes (s.XII). Sin embargo, la mayor referencia literaria ha sido siempre tomada de la popular visión que Thomas Mallory hizo en 'La muerte del Rey Arturo' (s.XV). De ahí, John Boorman y el guionista Rospo Pallenberg trasladaron a imágenes el fascinante entorno y personajes de la saga de Camelot.




Envuelta en claro oscuros que dividen a la película en dos mundos contrapuestos. La brujería se enfrenta a la leyenda. La oscuridad y las brumas dominan buena parte del film. Pasajes y escenas rodadas bajo un manto nubloso que confieren un aspecto de sueño. Contrarrestadas por la fuerza sobrecogedora de escenas llenas de luz. Las primeras presentan a personajes ambiguos, sombríos o perturbadores, mientras que las segundas son el claro reflejo de la victoria, ensalzando la poderosa energía que desprenden los personajes positivos. Arturo, Lancelot, Perceval se moverán entre estas dos divisiones. En cambio, Merlín, Uther o Morgana siempre se mantendrán en las secuencias brumosas.




Escrita con buen tino, muestra el origen de Arturo. Su nacimiento, adolescencia y alzamiento como rey. Siempre acompañado por el polémico mago Merlín. Es imposible no ver las comparaciones entre esta historia y la siempre mencionada 'Star Wars', donde vemos paralelismos entre el mito artúrico y el guión escrito por Lucas, pero eso es otra historia. Aquí Boorman opta por dibujar un retrato grandioso de una época oscura, dotando a la trama de momentos gloriosos. Eleva la leyenda a niveles de ópera wagneriana.




Ambientación, decorados, vestuario, atrezzo o hasta el más mínimo detalle fueron cuidados con mimo. Una soberbia muestra del buen hacer de los técnicos ingleses en aquella época. Boorman contó el relato del primer rey de Inglaterra como nadie antes o después ha contado. Con una descomunal puesta en escena, sentimos los golpes contra las corazas, nos duelen los mandobles en las armaduras y saboreamos el dulce tacto de la sangre sobre el acero. 


Un reparto que hoy en día es conocido, pero que cuando se rodó en 1981 la mayoría provenía del teatro y debutaban en el cine. El director supo que su mayor baza era la historia en sí, no los actores. No quería que unas estrellas de Hollywood eclipsaran el conjunto. Curioso que los protagonistas secundarios Liam Neeson (Gavain), Patrick Stewart (De Grance), Gabriel Byrne (Uther) o Helen Mirren (Morgana) hayan triunfado tras esta película mientras que los actores principales cayeron en el olvido: Terry, Williamson y Clay.




Contiene escenas apasionantes que reviven en nuestra memoria. Pensar en el rey Arturo, sus leyendas, el Santo Grial o en Excalibur hacen que nos vengan a la mente las secuencias tales como la Dama del Lago entregando a Arturo la espada; la cabalgada que hace el rey junto a sus caballeros mientras retumba la pieza musical de Carl Orff 'Carmina Burana' en nuestros oídos; el rojo sol al fondo mientras Mordred y Arturo luchan o el espectacular duelo entre el rey y Lancelot. Los amantes a los temas del Medievo, las leyendas artúricas, al mito del Grial y demás asuntos que conlleven armaduras, espadas y magia, disfrutamos con uno de los mayores impactos visuales que se han rodado.




John Boorman dirigió su obra cumbre. No volvió a estar en estado de gracia como en este trabajo. Absorbe, hechiza y atrapa al espectador desde las primeras secuencias. Batallas, traiciones, reyes, leyendas, torneos, damas en peligro...e incluso un "dragón" de ensoñación son los protagonistas auténticos de este magnífico retrato de los mitos de la Edad Media. Sean reales o no...




Cotilleos de Videoclub:
  • John Boorman realizó muchas escenas en localizaciones que tenía creadas para un proyecto que no pudo dirigir: 'El señor de los anillos' (1978, Ralph Baksin).
  • Casi todos los actores debutaban en el cine, ello es debido a la elección de Boorman por anteponer la historia a los protagonistas. Prefirió caras desconocidas para el público.
  • La mano que sostiene a Excalibur saliendo del lago era la de la hija del director, Telsche Boorman.
  • Aparte, sus otros dos hijos Katrine y Charlie, interpretaron a Igraine (reina con la que Uther engendra a Arturo) y Mordred (hijo de Arturo y Morgana) respectivamente.
  • Todas las armas, armaduras, cotas y atrezzos de vestuario, son fieles copias de las utilizadas en los siglos VI al VIII.
  • El papel de Merlín fue ofrecido a Max Von Sydow ('El exorcista', 1973)
  • Patrick Stewart tenía 12 años más que la actriz que interpretaba a su hija Ginebra (Cherie Lunghi).
  • El efecto de brillo sobre las armaduras es constante en el film por dos motivos: dar mayor efecto visual y evitar que se reflejaran las cámaras.
Valoración: 8

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