INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA [CINE]

Cuando me propuse revisar esta trilogía para su comentario en estas líneas, sabía de antemano que me iba a divertir. Pero además de diversión, recuperé el encanto perdido que me causó la última entrega, 'El reino de la calavera de cristal' (2008). Siempre he dicho desde que vi ésta, que las películas originales de Indiana Jones son tres. Que la última es una especie de reunión de amigos que tenían ganas de echarse unas risas a costa de un mito. Nunca perdonaré a Steven, o Harrison y mucho menos a Lucas que se permitieran jugar con los sentimientos más sinceros de un cinéfilo como el que suscribe. Vaya por delante mi pesar a las personas que piensan en la existencia de una tetralogía de Indy. Es falso, sólo existe una trilogía. Éste es su capítulo final. Lo demás son divagaciones de mentes enfermas que necesitaban inflar sus cuentas corrientes.
  
Leyendo la Carátula:

Indiana Jones, adquiere un diario que contiene pistas y un mapa sin nombres para encontrar el misterioso Santo Grial, que fue enviado por su padre, el Dr. Henry Jones (Sean Connery), desaparecido en Italia. Un coleccionista privado, Walter Donovan, ayuda a recuperar al padre de Indy con la condición de hallar también el Santo Grial. Marcus Brody (Denholm Elliot) acompañará a Indy en esta aventura. Ambos tratarán de encontrar al padre de Indiana, recuperar el Santo Grial y evitar que los nazis se hagan con el mismo.





Rebobinando:



Las espadas estaban en alto en 1989 cuando se estrenó esta tercera entrega de las aventuras de Indy. La espectación era total, habían pasado cinco años desde la anterior secuela-precuela, todo está a favor de este capítulo. No defraudó a nadie. Lucas volvió a coger el testigo a la hora de escribir la historia, esta vez junto a Menno Meyjes ('El color púrpura', 'El imperio del sol'). Jeffrey Boam ('El chip prodigioso', 'Jóvenes ocultos') se encargó de escribir el guión de la excelente película que al final sería.



Sin duda el film tiene muchos golpes de efecto, pero si debemos quedarnos con algunos en particular, me inclino por estos dos: mostrar la adolescencia de Indiana e incorporar como personaje al doctor Henry Jones, padre de Indy. Son estos dos elementos los que hacen ampliar el universo icónico de una leyenda. Iniciar esta tercera película de la saga con un joven Indiana (River Phoenix) mostrando sus primeros intentos de recuperar objetos valiosos de la antigüedad, es sencillamente genial. Sabremos el porqué de su fobia a las serpientes, nos darán una explicación acerca de la cicatriz que luce Indiana en su mentón o descubriremos el origen del emblemático sombrero que lleva en todos los films.





Elegir a River Phoenix para interpretar a Indy de joven es un acierto de gran calado. Recoge muy bien los ademanes y gestos que luego veremos en el personaje. Pero es el gran Sean Connery el que ofrece un recital de saber estar, actuación con sobriedad e ingentes kilos de calidad. Fortalece la película subiendo un nivel más, se come la pantalla en cada aparición de su alter ego Henry Jones, aporta la dosis de humor que no esperas, formando una pareja de locos eruditos junto a Marcus Brody (D. Elliot). Contrapone su personalidad a la de Harrison Ford pero se complementan con una química muy pocas veces conseguida en el cine.





La trama retoma el argumento religioso que tan buenos resultados dio en la primera entrega. La mística del Santo Grial, al igual que su búsqueda, dotan a esta cruzada de aventureros de la magia que quizás faltaba en la anterior parte de la saga. No en detrimento de 'El templo maldito' sino que aquí esa chispa que tenía 'En busca del arca perdida' vuelve a brotar. Las aventuras con temas universales, como es el caso, engrandecen esta saga, la vuelven aún más épica. Es sin duda la más divertida en todo caso, pues sabe aunar humor y aventura con la misma presteza. Los gags son variados, de lo mejor de toda la serie. Llegando al cenit cuando el mismo Adolf Hitler se cruza con Indiana Jones.




La chica de turno, Elsa (Alison Doody) aporta el toque de exótico romanticismo muy a tono con la época que retrata el film (década de los 30), perfilando un personaje que encaja como un guante en el arquetipo de mujer fatal. Quizás el punto flaco del espectacular reparto sea el villano de la función, Donovan (Julian Glover), que no acaba de convencer como hiciera Belloq (Paul Freeman) en 'En busca del arca perdida'. La toma de contacto una vez más con Sallah (John Rhys-Davies) es un guiño muy conseguido a los seguidores de la trilogía. Del mismo modo que las referencias que hacen del arca de la alianza.





Hablar de una película de Spielberg sin mencionar a John Williams es como decir que Paris Hilton es actriz, no se puede. En esta ocasión, el sabio Williams retoma elementos de anteriores entregas para rebautizarlos, unirlos a una nueva selección de pasajes que escuchados por separado, en ausencia de imágenes, evocan toda la sensación de aventura que uno espera. Los cortes de 'Escape from Venice' y 'Scherzo for a motorcycle and orchestra' son sencillamente sublimes. Obvia su nominación a Mejor Banda Sonora.




La película está un punto por encima de la anterior aventura cinematográfica pero no llega a la eterna e inigualable primera. De todos modos, sigue siendo a día de hoy una excelente muestra de cine de género, que combina con agilidad su propia mística con sorprendentes giros en la historia. En su momento se echó de menos un final tan cerrado como el que se refleja en el film, con los héroes cabalgando hacia el ocaso. Pero visto el estrepitoso resultado de la última película de marcianos y bombas atómicas, da la impresión que era el mejor de los finales: bello, directo y nostálgico.




Cotilleos de Videoclub:


  • Spielberg dijo en una ocasión que realizó esta película por 2 razones: una, por que prometió a Lucas dirigir tres entregas y dos, por que quiso expiar las malas críticas de la anterior.
  • Sean Connery fue siempre la primera elección del director, si hubiera fallado se habría optado por Gregory Peck. El empeño en Connery viene por el deseo de S.Spielberg de haber rodado alguna vez una película de James Bond.
  • R. Phoenix, nominado por este trabajo, se preparó el personaje fijándose en los gestos de Harrison Ford, y no en lo visto del personaje en las otras películas.
  • Connery tenia 58 años cuando rodó este film, doce años más que Harrison, que interpretaba a su hijo.
  • Denholm Elliot (Marcus Brody) comenzó el rodaje sabiendo que tenía Sida. Falleció 3 años después.
  • La primera secuencia del film, donde vemos a Indy de joven, inspiró a Lucas para crear la serie de TV 'Las aventuras del joven Indiana Jones' (1992). La serie fue ofrecida al propio River Phoenix.
  • El templo de Alejandreta descrito en el film no existe realmente. Lo que vemos en realidad es la entrada de un templo eregido en Petra (Jordania).
  • Las escenas finales de la lucha entre un tanque e Indiana fueron rodadas en Almería.
  • Connery y Ford hubieran vuelto a trabajar con Spielberg si la oferta que les hizo este último para rodar 'Parque Jurásico' hubiese fructificado. 
  • Los villanos Julian Glover (Donovan) y Michael Sheard (Hitler) ya aparecían como malvados oficiales imperiales en 'El imperio contraataca'.
  • Contiene la primera escena compuesta digitalmente por ordenador (SPOILER¡¡), la muerte de Donovan. Los dos anteriores intentos fueron en 'El secreto de la pirámide' y 'Willow', que utilizaron técnicas por ordenador combinadas con manipulación en el montaje.




Valoración:8

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas de este artículo? Escribe tu opinión Cinéfila.