REGRESO AL FUTURO [CINE]

Título clásico en el cine de los 80's. Ágil, fresco, juvenil y muy desenfadado. Reune como nadie los elementos que definirían el género de aventuras con toques de comedia. Fue la unión de una serie de factores que muy pocas veces se dan en una película juvenil: buen guión, bien dirigida, buenos intérpretes y una trama que no da respiro. Los viajes en el tiempo como excusa para reflejar las desventuras de un chaval que trata de sobrevivir a los problemas que conlleva hacer ligar a tus propios padres. Una visión de los años 50 desde la óptica de los 80's que aglutina lo mejor del cine de la década. Un icono, la máquina del tiempo, esta vez en forma de coche, un DeLorean. Unas palabras: condensador de fluzo, el resto...es historia, ¿o futuro?.










Leyendo la Carátula:

Marty McFly (Michael J. Fox), un típico adolescente americano de los años ochenta, es enviado accidentalmente de vuelta a 1955 en un DeLorean como "máquina del tiempo", inventado por el científico Emmett Brown (Christopher Lloyd). Durante su viaje en el tiempo, Marty debe asegurarse de que sus padres encuentren y se enamoren, ya que él mismo trastoca el pasado, poniendo en peligro su propia existencia. Necesitará la ayuda del científico Brown, en su versión de los 50's, para que pueda volver al futuro.


Rebobinando:

El mejor reflejo de los 80's es el dormitorio de Marty McFly nada más empezar la película. Todos hemos querido tener ese cuarto, con ese despertador tan chulo, llevar esa vida tan disoluta, tener un colega que es una especie de profesor chiflado. Casi todos los detalles de su cuarto, de su vestuario, de su forma de vida eran el espejo de la sociedad consumista de los años 80. Marcas como Levi's o Pepsi hicieron su agosto con esta cinta. Se vendieron decenas de miles de monopatines, Nike se forró con el modelo que Marty exhibe en pantalla pero sobre todo, muchos nos quedamos con comprarnos un DeLorean DMC-12 como el que puede viajar en el tiempo.



Robert Zemeckis ('Naúfrago') tuvo la suerte de contar con Steven Spielberg para levantar este símbolo del cine de Sci-Fi con tintes de comedia juvenil. Una trama divertida, alocada y mejor plasmada servía de pretexto a Michael J. Fox (que ya triunfaba como estrella de TV con 'Enredos de familia') para convertirse en figura internacional. 



Es imposible confeccionar una lista de títulos de los 80's en la que no salga 'Regreso al futuro'. Cautiva por su frescura, aún hoy después de casi 30 años, tiene un ritmo que mantiene en vilo al espectador con numerosos guiños, frases ingeniosas, homenajes y vueltas de tuercas al guión que hacen que volvamos a tener 16 años. Nos subimos al DeLorean huyendo del presente para intentar no romper el pasado para disponer de un futuro. Una tremenda bocanada de aire nuevo que rompía con los clichés del cine de adolescentes de la época.

Aunque es muy amable en su contenido, Spielberg estaba detrás, su cachondeo hacia las paradojas del espacio-tiempo es constante. No hay bufonadas en ningún tramo de la cinta, ni estúpidos gags de cara a la galería. Por arte de magia, cada escena está vinculada con otra que más tarde (o antes) vamos (o hemos) visto. No se puede entrar a valorar si lo que nos cuentan puede ser posible desde un punto de vista real. Nos volveríamos locos en el intento. Cuestionar los bucles temporales, los agujeros de gusano, lagunas espaciales y demás temas derivados del bosón de Higgs harían que la visión de 'Regreso...' se convirtiera en un debate pseudo-filosófico (creerme, lo es...hay infinidad de foros que discuten de ello).




Fox está estupendo como atribulado anti-héroe, superado por las adversidades que hacen que su propia madre intente superar las barreras incestuosas entre ellos que ella misma ignora. Un Crispin Glover (George McFly) que se  lleva todas las ostias (y nos mola). Una Lorraine (madre de Marty) que pulula como una combinación de niña mona a devoradora de hombres. Un Biff Tannen (Thomas F. Wilson) que hace las delicias de todos aquellos capullos que nos maltrataban en el instituto. En esencia, aunque la trama se desarrolle en los 50's, revivimos nuestras propias experiencias del pasado en carne de los protagonistas.




Zemeckis hace maravillas en formular una nueva versión de los viajes en el tiempo, con escenas sublimes de paradojas temporales. Nos encadena a no apartarnos de la pantalla por temor a perdernos algún detalle que tendrá vital importancia en la conclusión (..o no) de la película. Un climax final que roza lo genial entre dos secuencias, la del baile de final de curso y la puesta en marcha del DeLorean para su regreso al futuro.


Nos trasladamos a la década del nacimiento de Elvis gracias a una estupenda ambientación. Decorados (rescatados del barrio de los 'Gremlins', 1984) que hacen que pises esas calles, vestuario, música de la época, peinados y looks rockeros. Unos F/X bastante bien logrados (eran los inicios de la Industria Ligth and Magic) que intensifiquen la narración del argumento.


Alan Silvestri compuso una banda sonora poderosa, que con sólo iniciar sus primeras notas de fanfarria nos devuelve al espíritu joven de los 80's. En aquellos tiempos del videoclip fue colapsada por el tema principal compuesto para el film 'The power of love', de Huey Lewis and the News, machacada con tortura en la emisoras FM y en la MTV. Pero con los años, la composición de Silvestri no sólo ha ganado adeptos, sino que ha hecho olvidar la cancioncilla de marras.


El toque Spielberg es la mano que mece la cuna. Un ejemplo de su fábrica de sueños convertidos en realidad aumentada. Una obra que a simple vista no muestra todo lo que esconde. De obligada visión, re-visión y vuelta a ver. Como ejercicio de cinefilia, la mejor opción para el disfrute de este espectáculo, es visionar las tres partes seguidas. Un viaje en el tiempo como jamás se ha hecho.



Cotilleos de Videoclub:

  • Bob Gale (guionista) se inspiró en el Anuario de su padre al mirar las fotografías de éste cuando era joven, preguntándose si ellos podrían haber sido amigos de conocerse.
  • Durante el film, se homenajean a varios grupos de rock y cantantes en diferentes escenas: 'The Who', 'AC/DC', Chuck Berry, Jimmie Hendrix o 'Van Halen'.
  • El autor de la canción principal ('The power of love') del film, Huey Lewis aparece como uno de los jueces que audicionan la banda de música.
  • Para el papel de Doc Brown se consideró a Dudley Moore, Jeff Goldblum o John Lithgow.
  • El de Marty McFly fue ofrecio a C. Thomas Howell ('Carretera al infierno', 1985) o Ralph Macchio ('Karate Kid'). El papel del villano, Biff Tannen se ofreció a Tim Robbins ('Cadena Perpetua', 1994)
  • Disney rechazó producir el film ya que no era una comedia al uso.
  • El título final de "To be continued..." fue puesto a modo de broma, ya que no se pensaba en una secuela.
Valoración: 8

2 comentarios:

  1. A Eric Stoltz no solo se le ofreció el papel de Marty McFly, sino que rodaron con el casi 1/4 parte de la peli. Pero a mitad del rodaje, Spielberg... ordenó que cambiaran de actor, por que Stoltz daba un aire demasiado lugubre a la cinta, y que tenía que ser más cómico. Entonces cogieron a Michael J Fox.
    Aquí un video con algunas escenas de regreso al futuro que se rodaron con Stoltz. Si te fijas además se parecen mucho!

    https://www.youtube.com/watch?v=-nYvrS-jlcI

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  2. Gracias nuevamente por tu aportación, Georgina. Con lectores tan detallistas y constructivos como tú haremos un mejor blog¡¡¡ Gracias por leernos y comentarnos. Un saludo¡¡¡

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