EL SECRETO DE LA PIRÁMIDE [CINE]

Era obvio que más tarde o más temprano dos figuras tan deslumbrantes como Sherlock Holmes y Steven Spielberg se acabaran cruzando. Aprovechando el auge del personaje que en estos años se vive tanto en cine, literatura y TV, hoy vamos a repasar una de las adaptaciones más curiosas que el personaje mítico de Arthur Conan Doyle ha sufrido en la gran pantalla. Sin ser tan enlatado como la vieja serie de películas de los años 30 y 40 con Basil Rathbone como protagonista, sin tener la chispa de Robert Downey, Jr en 'Sherlock Holmes' (2009), sin ser tan ecléctica como 'Elementary' (2013, TV) o tan fascinante y atrevida como 'Sherlock' (2013, TV)...esta particular adaptación recoge una suposición que hasta entonces (y desde entonces) no se había hecho. Dilucidar una posible primera aventura de Holmes y Watson en su juventud.






Leyendo la Carátula:

Sherlock Holmes (Nicholas Rowe) y el Dr. Watson (Alan Cox) se conocen como estudiantes en un internado de Londres. Holmes es conocido por su capacidad deductiva e increíble por sus compañeros. Cuando descubren un complot para asesinar a una serie de hombres de negocios británicos por un culto egipcio, ambos jóvenes se mueven para detenerlo.



Rebobinando:

Con la premisa de ser una invención de Chris Columbus ('Solo en casa', 'Los Gremlins') no deja de sorprender que un personaje tan conocido y popular nunca fuera tratado por el propio autor desde este prisma. El hecho es que no conocemos apenas nada de la niñez y juventud de Holmes. Pequeñas frases y detalles diseminados a lo largo de las numerosas novelas. Es cierto que este encuentro que propone el film nunca se llegó a realizar, pues en la primera novela, 'Estudio en escarlata', es cuando ambos personajes se conocen. Aún así, es gratificante que se nos brinde una oportunidad de evadirnos con una de las figuras más emblemáticas de la literatura en una fantasía cinematográfica como ésta.



Spielberg, ya lanzado con su productora 'Amblin', tocaba nuevos realizadores para plasmar en pantalla sus propios proyectos personales. Sin duda, que él mismo deseaba dirigir una aventura del anárquico detective. Nunca sabremos si el propio Spielberg hubiera dotado al film de una solidez mucho más auténtica. Barry Levinson ('Good morning Vietnam', 'Rain Man') era casi un recién llegado. Su anterior film, 'El mejor' (1984), le dio la oportunidad de abrirse un pequeño hueco para que el Rey Midas de Hollywood le eligiera para este trabajo.Desde entonces su carrera se disparó. Aquí, aunque su trabajo es correcto, está obligado a realizar un desarrollo muy esquemático. El peso de la historia, la juventud de Holmes, es presentada como si de una primera novela-aventura se tratara, y el efecto sorpresa enseguida se pierde.


Aparte de unos desconocidos actores que poco o nada hacen para atraer al espectador. Una apariencia al detective es lo único que une a Nicholas Rowe (perdido desde entonces en series de TV) con el personaje. Nada más, ni él ni Alan Cox (Watson) tienen la fuerza para hacerse con los personajes, tal vez demasiado relevantes para unos debutantes en el cine. El personaje femenino recae en Sophie Ward (Elizabeth) en un intento de hacernos creer que fue el primer amor de Holmes, imposible cuando en mente del público siempre estará la enigmática Irene Adler. En todo momento el guionista trata de mantener el espíritu de las novelas, pero tropieza constantemente al intentar dar explicación a todo: desde el origen de la famosa pipa de Holmes, a su peculiar sombrero o de dónde sale el gabán que siempre lleva. 



La trama, aunque bastante predecible y pueril, se deja ver. No sin esbozar un par de sonrisas al ver los paralelismos de la secta egipcia que se halla oculta en una pirámide bajo las calles de Londres, con la secta de los Thugge de 'Indiana Jones y el templo maldito' (1984). Incluso su altar mayor y el método de sacrificar a sus víctimas son muy parecidos. La historia se resuelve de forma rápida y algo abrupta, pues desde un primer momento sabemos quien tiene todas las papeletas para ser el villano de la función. Eso sí, la conclusión que tiene el film es lo mejor. No dejéis de ver todos los títulos de crédito finales pues, tras ellos, descubriréis uno de los mejores sobresaltos que se han rodado. Un final que juega a enlazar personajes con leyendas.


El lado técnico se puede disfrutar. Era claro que el principal motivo de Spielberg al producir estos proyectos era la mejora de los efectos especiales, de nuevas formas de atraer al público. Casi como si se tratase de plataformas donde experimentar nuevas técnicas que él mismo luego aplicaría a sus propios trabajos. Industria Light & Magic pudo desarrollar y presentar por primera vez al mundo, los efectos generados por ordenador, los famosos CGI (computer grafics image). Con una secuencia inolvidable donde una vidriera de una iglesia cobra vida para asombro de su víctima.


No es una obra mayor de la década, eso queda claro. Pero tiene una cierta magia, una frescura y una alegría que hace olvidar los grandes defectos de fondo que tiene. Para ver una tarde de domingo en la que eches de menos una novela novela de Sherlock Holmes.


Cotilleos de Videoclub:

  • Primera película en presentar imágenes generadas por ordenador.
  • Spielberg iba a dirigirla en un primer momento.
  • Kiefer Sutherland ('Jóvenes ocultos', 1987) fue la primera elección para el papel de Holmes.
  • Se trató de prolongar la película con una serie de TV que no llegó a cuajar.
  • Fue nominada a los Mejores F/X.
  • Fue un fracaso comercial. Costó 18 mills. y recaudó algo más de 20. 

Valoración: 6

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