MERCENARIOS 3 [CINE]


La eterna frase "los viejos rockeros nunca mueren" es una espada de Damocles en muchos casos. Del mismo modo que un grupo de cantantes puede seguir ofreciendo un buen y aceptable espectáculo después de años de viaje por la carretera, a otros ese afán de mantenerse en la brecha a pesar de los achaches acaba resultando una imagen bochornosa y lamentable. El caso que nos ocupa hoy pertenece al segundo tipo. La saga ideada en 2010 por el incombustible Sylvester Stallone ha llegado a un callejón sin salida, a una penosa vía muerta donde aquellos personajes ochenteros que supo resucitar en las dos primeras entregas han sucumbido ante los flash de las cámaras y las fiestas de pre-estreno sin darse cuenta que han caído en la mas absoluta caricatura de ellos mismos...










...lejos de intentar una vuelta de tuerca, Stallone vuelve a ofrecer la misma formula, ya agotada en las anteriores entregas, para aderezarla con sangre fresca que no hace sino debilitar aun mas una historia de por si atrofiada y repetitiva. La incursión de tres glorias del cine como Miel Gibson, Harrison Ford o Antonio Banderas, solo sirve para llenar el póster promocional. Salvando de la quema a Banderas pues es el único que ofrece un estupendo, genial y divertido personaje, el resto del elenco parece estar en un continuo estado de letargo que ni el poco sentido del humor que la saga lucia, les hace caer bien en pantalla.


Mucha culpa de todo este ambiente de dejadez recae en la torpe dirección del casi debutante Patrick Hughes, que visto el resultado, es el típico director paja mangoneado por la estrella de la producción, como no podría ser de otra manera. Hablar de guión en este film resulta una premisa imposible. Todo esta supeditado al rocambolesco y por momentos circense espectáculo de explosiones, escenas de acción sobradas y un aire de auto destrucción gratuito. En las dos entregas anteriores resultaba hasta gracioso (aquella escena de Chuck Norris en la segunda parte era impagable) pero aquí ni Schwarzenegger parece él, mas bien una copia restaurada recién levantada.


Espectáculo gratuito y sin concesiones es lo único que vamos a encontrar en esta losa cada vez mas grande que ha cometido el error de tomarse en serio olvidando su fuente de la juventud: el espíritu ochentero con el que nació.

VALORACION: 5/10 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas de este artículo? Escribe tu opinión Cinéfila.