FURY [CINE]

La siempre inspiradora Segunda Guerra Mundial nos ha dejado a lo largo de los años innumerables películas que son obras maestras, muchas entretenidas, otras simplemente usaron el tirón de esta barbarie para lucir explosiones y actos heroicos desproporcionados. Algunas de ellas han traspasado la pantalla por su contenido o mensaje (anti bélico) para denunciar que aquel terrible y atroz acontecimiento que paralizó como nunca antes al mundo, era algo más que balas, explosiones y heroicidades. 

¿Por qué nos atrae tanto este género bélico que se centra en la 2 GM? Tal vez por el magnetismo que contiene, la poderosa sensación de trasladarnos a esos años en los que el mundo, tal y como lo conocemos, surgió (para bien o para mal). El nazismo, como semilla del mal más intrínseco del ser humano, ha sido reflejado de mil maneras en los films basados en esta apocalíptica guerra. Vemos el corazón de las tinieblas del que nos habló Joseph Conrad con total nitidez cuando nos asomamos a esta barbarie de la que fue capaz el ser humano. Ahí es de donde parte David Ayer con su guión y puesta en escena en este su último film hasta la fecha. Destacado por...





...su guión ('Día de entrenamiento'), la filmorafía de Ayer está jalonada por films como director que se han centrado en el mundo policial ('Dueños de la calle', 'Sabotage') aunque ya tuvo sus pinitos con la 2GM como guionista de 'U-571' un intento de versionar 'Das Boot (El submarino)' de Wolfgang Petersen.

Esta quinta película como realizador ha significado el proyecto más completo de Ayer, que se ha encargado de la dirección, guión y producción. Un paso más hacia las grandes ligas, pues ha conseguido ser fichado por DC para el guión y la dirección de 'Escuadrón suicida'. Resulta extraño que un tipo como Ayer que ha ido poco a poco fogueándose una fama de buen guionista gracias a su ojo para los personajes no haya sabido qué hacer con ellos en este, en principio, interesante film. 'Fury' se abre como un relato más de los muchos que han poblado la contienda más famosa de la historia. A diferencia de otros títulos, éste no se basa a priori en ningún hecho real (que siempre nos da dolor de cabeza cuando leemos esto), y la propuesta que nos presenta se inicia con una puesta en escena bastante acertada. 


Pero el film no se atreve a tomar el camino que tan bien el hubiera sentado, la denuncia de un hecho atroz, la locura de la guerra, la mella que en los hombres hace, la sinrazón de la batalla y la barbarie cometida por ambos bandos. Esa barbarie que en pequeñas dosis nos va colando en el metraje con escenas sanguinolentas, unas veces de forma veraz y en otras con calzador. No se atreve a dar ese paso que le hubiera conferido un mayor peso como film con mensaje y contenido. Se queda en tierra de nadie, y como un tanque que a primera vista impresiona y amedrenta para más tarde quedarse sin combustible y pararse, el film decae de manera alarmante tras su primera hora.


Los chicos que pueblan el tanque, 'Fury' (nos negamos a su título en español que es de lo más ridículo de los últimos años), son una amalgama de esterotipos mil veces vistos en el cine. Brad Pitt (Chacal) es el rudo sargento que está de vuelta de todo, veterano de mil batallas, arisco, encarado y audaz pero con un toque de humanidad que sólo en una pequeña secuencia nos deja atisbar. Más cercano al sargento Rock o al sargento Furia de los comics, el director no confiere el verdardero magnetismo que le pide el personaje, y no vemos su evolución convincente. Es más, llega al paroxismo cuando en el tercio final del film se desata con el manido cliché del héroe que se enfunda las barras y estrellas.


Shia LaBeouf (Biblia), MIchael Peña (Gordo), Jon Bernthal (Rata) y Logan Lerman (Máquina) son el resto de los chicos del Fury. Elenco que configura una "familia" dentro de la máquina de guerra que adopta a un nuevo ayudante de conductor, personaje interpretado por Logan Lerman. Cuesta creer que en apenas tres días en los que transcurre la trama del film un personaje como el del ayudante del conductor (inexperto, temeroso y asustado por la visión de la guerra en primer plano) cambie radicalmente su concepción como persona. Pasa de ser un miedoso soldado sin experiencia a un radical y valiente héroe.


La conexión que el director crea entre estos dos personajes no queda en ningún momento clara, pues el propio sargento interpretado por Pitt lleva al muchacho de la tortura a la camadería en apenas dos secuencias. La forzada escena de catarsis entre ellos dos (el encuentro con las dos mujeres) se plantea como un bautizo de hombres tras el brutal trato dado al muchacho al obligarle a matar a sangre fría. No acaba de trazar bien los nexos entre los personajes y sólo ofrece la imagen de macho alfa sobre la figura de Pitt que campa a sus anchas con este icono que se vuelve a marcar. Tras su teniente Aldo Raine de 'Malditos bastardos', Brad Pitt engrosa en su lista a otro personaje fetiche, Don 'Chacal' Collier. Nos quedamos con ganas de que se profundice más en la historia de estos hombres que de guiarnos hasta un previsible final de fanfarria militar.


El film decae cuando deja de plantear ciertas cuestiones (los excesos de los nazis son contestados con la misma brutalidad por los aliados) y se decanta por ofrecer un espectáculo de explosiones, disparos y actos de valor que situan al espectador ante una versión de 'El Álamo' con un tanque. No vamos a entrar a valorar el nivel de experiencia militar que debían tener los 300 soldados nazis que rodean al tanque (con lo fácil que hubiera sido sortearlo...) pero sí vamos a intentar dilucidar lo que David Ayer plantea como broche final a su film. Pura eclosión de balas, granadas y derroche de sentimentalismo por los comics de 'Hazañas Bélicas'. Una desproporcionada visión que nada tiene que ver con el planteamiento que en principio parecía guardarnos la historia.


Aquí no hay actos de contricción, denuncia anti bélica o mensaje oculto que pueda elevar al film a la categoría de piezas como 'Salvar al soldado Ryan', 'Vencedores o vencidos' o con más humildad de medios a la curiosa pieza de Kevin Reynolds 'La bestia de la guerra'. Ayer, se conforma con dotar a su película de un aire de tragedia griega, con una forzada y exagerada puesta en escena para con sus personajes (lo de Brad Pitt al final es de denuncia por teatralidad extrema) y un regusto en buscar el plano más épico para que luzca como si tuviera profundidad y estilo. El resultado final queda deslucido por ese giro radical que da el film, que pasa de estar contando una atroz historia para regodearse en las típicas explosiones de final de fiesta. Barras y estrellas para que la bandera hondee con orgullo. 'Fury' quedará como un film más sobre la 2GM pero no puede elevarse a los grandes títulos como pretenden hacernos ver. Desde esta humilde opinión, el film es como ir a un restaurante de cinco tenedores y que te den la comida fría y del día anterior.


2 comentarios:

  1. Tenia ganas de verla..y sigo con las ganas, pero la vere con las expectativas al minimo, que esta clase de peliculas se disfruta mejor si no se espera mucho de ellas.

    PD: una pequeña aclaracion, el Escuadron Suicida es de DC Comics, no de Marvel ;D

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  2. Hola Oscar. A mí me gustó mucho más que a ti por lo que veo. Creo que es una peli diferente sobre una guerra de la que se han hecho muchas películas. En cuanto a porqué nos atraen, yo te diría que es porque nos gusta ver de lo que es capaz la raza humana cuando está en esas situaciones.
    Me ha gustado tu crítica, muy bien razonada.
    Un saludo, que hace mucho que no te escribía por aquí

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