LA SEÑAL [CINE]

Muchas veces, las películas de bajo presupuesto en el género de la Ciencia Ficción nos guardan verdaderos tesoros de ideas e imaginación. Cuando los presupuestos no son desorbitados y la logística para realizar un film no tiene la protección de grandes productoras tras ellas, los creadores de estas pequeñas joyas deben tirar de su ingenio a la hora de intensificar su historia y lograr que la trama vaya in crescendo. Un ejemplo notable en esta manera de filmar es la segunda película como director y guionista de William Eubank ('Love' 2011) que como buen amante de la SyFy más longeva, ha sabido captar todos los elementos de la serie B más lograda para levantar este proyecto que arranca como un thriller para a mitad de su metraje transformarse en una angustiosa trama de ciencia ficción con visos de terror psicológico. Un puñado de actores nóveles y el apadrinamiento de Laurence Fishburne ('Matrix', 'Hannibal: series') como totem misterioso en pantalla, hacen de 'La Señal' un...









...buen disfrute en gran parte de su visionado. Con la excusa de una mudanza, una pareja y un amigo se trasladan en coche hasta California. Los dos muchachos son genios de la informática y tratan en el viaje de encontrar a un hacker, Nomad, que comienza a instigar les. Al hallar la señal que supuestamente emite el hacker, los tres adolescentes llegan a un remoto paraje y lo que en principio parece ser el comienzo de un film de terror se traslada al thriller más setentero de la ciencia ficción.


El giro que toma el film lo fortalece y aumenta el interés y la fascinación por descubrir qué ha llevado a esos chicos a tal situación. Cuando emerge el personaje de Damon (Laurence Fishburne) la trama se retuerce y combina distintos enfoques para que el espectador comience a sacar sus propias conclusiones. A la cabeza viene enseguida títulos recientes como 'Chronicle' (2012) donde la SyFy era utilizada en combinación con las nuevas formas de rodar cine y los elementos eran parecidos a los de 'La Señal'. El uso de esa atmósfera retro es lo que más enriquece a la película, dándonos pistas falsas (o no) de lo que en realidad sucede.


El director, William Eubank, se mueve bien con los pocos medios que dispone para narrar la historia y cuando llega el climax final, se nota que toda la producción estaba fijada en esos veinte minutos finales, donde unos muy logrados efectos especiales hacen que la historia flojee. Se inclina por el espectáculo en detrimento de la trama, lo que inunda el visionado de una sensación de deja vu que tira al traste toda la tensión que había acumulado.

Un final bastante decepcionante no por la forma de contarlo sino por el contenido. Tantas veces visto en otros films y series. 



Una lástima de conclusión que hace pensar lo que hubiera sido esta película con otro desenlace más original y acorde con la historia que nos narran. Falsos escenarios posibles para la historia, contextos que bailan y sospechosos habituales aparte, el film se mantiene muy bien hasta esos fatales minutos finales donde el espectador se queda con cara de poker al asistir por enésima vez a un final que ya cansa por tantas veces presenciado.


VALORACIÓN: 6/10

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