THE MARTIAN [CINE]

Sin duda se esperaba a Ridley Scott con el hacha en mano desde muchos sectores de la crítica, no tanto así sus admiradores y seguidores, que por suerte aún son legión. 'The Martian', traducida en España con esa fortuna que nos precede en cuanto a trasliteraciones se refiere como 'Marte' (no vaya a ser que alguien se confunda con el título original, 'El marciano') ha sido un punto de inflexión en la errática carrera de los últimos años del creador de genialidades como 'Los duelistas' o 'Thelma y Louise'. Tras títulos tan decepcionantes como 'Prometheus', 'El consejero' o 'Dioses y reyes' Scott estaba en deuda con el género de la ciencia ficción que tanto le ha dado y...













...que él mismo ha sido responsable de convertirlo en referencia. Con la antesala de su nueva secuela 'Prometheus: Paradise Lost' y en las labores como productor de 'Blade Runner 2', los seguidores de Ridley no las tenían todas consigo ante este nuevo proyecto.


Con un ambicioso y elaborado libro, obra de Andy Weir, en el que basar el guión y con un reparto de relumbrón, 'The martian' se destapa como una evasión pura y dura en la carrera de Scott. Directa, sin moralina, sin tapujos a la hora de mostrarse como un "sencillo" ejercicio de aventura y escapismo. Siguiendo los esquemas de directores como Ron Howard y su 'Apolo XIII' o Robert Zemeckis y su 'Náufrago', Ridley recoge el testigo y presenta a un personaje en mitad de unas descorazonadoras circunstancias que construyen una historia épica, de valentía y superación. 


Con el emblemático marco de las llanuras del planeta rojo como telón de fondo (maravillosamente fotografiado y que logra trasmitir esa sensación de absoluta soledad) y un Matt Damon que por arte de magia deja a un lado su eterna cara de niño bueno pero con fondo canalla, hacen del visionado del film una buena dosis de cine de evasión. Sin complejos matices ni dobles lecturas (aparte de ser un panfleto propagandístico a favor de la Nasa) las desventuras espaciales del náufrago estelar se trasforman de la angustia más desesperante a la superación más rimbombante con los acordes de algunos de los mejores temas de música disco de fondo (capítulo aparte la utilización maravillosa del tema de David Bowie 'Starman').


Si parece haber dado en la tecla del público...¿qué le falta entonces a 'The martian'? Más que faltar, le sobra. Le sobra sencillez en cuanto a su ejecución alocada de los últimos 20 minutos, donde el film se convierte en un carrusel de desacertados desenlaces, tópicos del cine de aventuras más descafeinado y clichés del cine comercial (que en el fondo siempre ha ansiado Scott). Deja un poso de "pudo haber sido pero no..." Una hora y media inicial que roza por momentos el mejor cine de los últimos años del realizador de 'Legend' (hay mala leche al mencionar este film, lo sabemos) pero que se desluce con demasiadas lagunas argumentales que solo buscan el final feliz, la palmadita en la espalda y las buenas vibraciones de la eterna fábula de la superación de la raza humana ante las vicisitudes. 


Un Robison Crusoe enfundado en un traje espacial que reconcilia a buena parte del público de Scott con su cine interestelar pero que deja algunas dudas (razonables) con su giro comercial que trata de vender. Los buenos años en los que nos sorprendía con títulos como 'American Gangster', 'Black Hawk Down' o 'Gladiator' parece que deben seguir esperando. Al menos el disgusto de 'El consejero' o 'Dioses y reyes' nos lo ha quitado.

VALORACIÓN: 6/10

2 comentarios:

  1. ¡A mi me gusto! Está claro que no llega al nivel de otras del director, pero entretiene

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  2. Estupenda reseña, y coincido contigo en varios puntos. De hecho, ahora acabo de escribir sobre la película en mi blog, así que te invito a que lo visites:

    www.artbyarion.blogspot.com

    Me encantaría que te sumes como seguidor a mi blog, y por supuesto, yo haré lo mismo. Y si además puedes dejarme algún comentario, te lo agradecería bastante.

    Saludos.

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