EL PUENTE DE LOS ESPÍAS [CINE]

La unión Tom Hanks/Steven Spielberg siempre nos había dado gratas alegrías y mayores sensaciones. La combinación de estas dos bienhechoras mentes y figuras del Hollywood más amable nos habían regalado una trilogía de films que nos hacían claudicar por una razón u otra. 'Salvar al soldado Ryan', 'Atrápame si puedes' y 'La terminal' fueron unas películas que rezumaban épica, fascinación y trabajo bien hecho respectivamente. 'El puente de los espías' no pasará  a la historia como la mejor de las uniones de estos dos monstruos del cine. No queridos fans del Spielberg más ácido ('Minority Report') o del Steven más atrevido ('Munich'). En esta ocasión ...
















...el antaño mago de las imágenes y las historias bien narradas se ha vuelto a plantar en su modo más clásico, académico y afable ('Amistad', 'Lincoln', 'War horse') para contarnos (una vez más) una historia real. Ambientada en los mil veces narrados pero tan desconocidos finales años 50 y primeros 60 de la Guerra Fría entre USA y la URSS, el film deambula entre en un principio película de juicios para desembocar en una segunda parte que trata de retomar el pulso del género de espías del cine de los 70. Fallando en ambas.


Pese a que cuenta en el guión con los incansables hermanos Coen (el sutil humor negro y detalles en muchos personajes es lo más loable de su aportación) la historia que nos narran se divide en tres sub-historias que aunque transcurren de modo paralelo en ningún momento llegan a cuajar al espectador como un conjunto. Craso error cuando lo que se nos trata de infundir es la tópica sensación de que estamos ante una narración que va más allá de la historia, las personas o el ser humano. Oportuna (que no oportunista) por los paralelismos que el mundo está viviendo hoy en día pero sin el alma que antaño identificaba a Spielberg como el verdadero creador de fábulas e historias que te llegaban con fuerza y arrebatadora pasión.


Con el piloto automático puesto a la hora de plantar la cámara, de reflejar los altibajos de los personajes y con la seguridad que es tener a Tom Hanks como director de orquesta, Spielberg se ha dejado llevar por la autocomplacencia y el almibarado espíritu que envuelve al film llega a aletargar al espectador en su butaca en más de una ocasión. Solo en algunos trazos, breves secuencias que gracias a un genial montaje (del siempre fiable Michael Kahn, mano izquierda de Spielberg desde hace décadas en estos menesteres) nos hace reencontrarnos con la mano firme de Steven y nos entra nostalgia de lo que este hombre ha sido capaz de hacer durante años. Pero en esta edulcorada visión de la Guerra Fría, del juego de espías, de la figura del abogado firme y honesto que está por encima del bien y del mal, todo parece impostado, forzado a un desenlace que ya predices desde el primer minuto. Falta de fluidez en muchos momentos al enturbiar la narrativa con pasajes que luego nada tendrán que ver con el desenlace.


Con una ambientación brutal (como no podía ser menos), con un Hanks competente (pero bajo de forma), con un guión que no sabe si contarnos una fábula moral, un cuento de hadas, una historia macabra o una grotesca bofetada hacia la prepotencia del gobierno USA, 'El puente de los espías' no acaba en ningún sitio. No termina de cruzar el puente y se queda entre dos aguas.


¿Oportunidad perdida? No lo parece. Sencillamente Spielberg está a otras cosas. Quizás guardando lo mejor para el final. No echemos de menos tampoco a la mano derecha de Spielberg en el film, John Williams. En esta ocasión Thomas Newman ocupa la batuta y nadie presta atención a la partitura. Obvio. Pero no desesperemos, en el próximo proyecto de ambos ('Big Friendly Giant') volveremos a disfrutar de la magia de los dos. ¿'O no?


VALORACIÓN: 5/10

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