SPECTRE [CINE]

¿Despedida...homenaje...reboot con la saga clásica? ¿Todo a la vez? James ha vuelto y para sorpresa de muchos (y desencanto para unos pocos) con toda la fuerza del personaje. Rumores aparte de si estamos ante la última aparición de Daniel Craig como el genuino 007, pues se sigue barajando la opción de una quinta película que tenía firmada cuando se enfundó por primera vez el esmoquin allá por 2005, de lo que es seguro es que 'Spectre' no sólo es un eslabón más en la cadena que se fue forjando en 'Casino Royale' sino que tiene todos los visos de ser el broche final de dicha cadena. Un cierre de una tetralogía que auna tramas anteriores, enlaza personajes y situaciones que nos fueron presentadas a lo largo de esta década y que resulta ser un final de fiesta con un invitado muy especial: el archienemigo de James Bond (que, por casualidades del guión, guarda una relación muy sorprendente con nuestro flemático y canalla héroe). Pero vayamos por partes, pues aunque muchos detractores...



...hayan querido devaluar esta entrega acusándola de falta de fuerza, de fórmula gastada y de poco ingeniosa, bien es cierto que pese a algunos excesos que comete la trama, el guión y algún personaje que otro, la vigesimocuarta (oficial) aventura del bebedor y mujeriego (ya no fuma y pierde algo de ese espíritu burlón) agente secreto es una buena dosis de referencias, auto homenaje y fin de fiesta por todo la alto que recupera el sentimiento añejo y querido de los episodios de Sean Connery y lo reboza con el tono canalla y despreocupado que Craig ha impregnado al personaje.


No es tan oscura como las predecesoras, ni tan descarnada como 'Skyfall' pero está a años luz de la fallida 'Quantum of Solace'. Recupera la alegría por las escenas imposibles que tan famosa han hecho a la saga, el tono satírico y algo humorístico que roza en ciertos momentos lo mundano y sobre todo, el sentido épico por las secuencias de acción. Con una apertura por todo lo alto, con el consabido plano secuencia inicial (falseado de una manera sutil pero impresionante) que apabulla por su belleza visual y se compenetra con la atronadora e hipnótica música de fondo, nos presenta a grandes rasgos los pequeños ganchos de la trama que enlazan con lo visto en las tres anteriores entregas.


Ya desde los títulos de crédito (con un descarado resumen de las tres películas de Craig) nos pone en alerta como espectadores que estamos ante una despedida disfrazada de homenaje, pero no por ello dejamos de disfrutar con ese aire desenfadado que vivía en las entregas de Connery y en alguna de Moore. El Bond de Craig ha bajado un peldaño en crueldad, frialdad y tono, quizás por ese ímpetu innecesario desde la productora por recuperar la esencia de antaño y así poder enfundar el esmoquin en un futuro actor (Tom Hardy...quizás?) que pueda retomar el personaje clásico. Desde aquí siempre vimos al Bond de Craig como necesario para revitalizar al personaje. Sucio, vulnerable, despiadado. En 'Casino Royale' y sobre todo en 'Skyfall' pudimos disfrutar de ese nuevo Bond. Ahora, para este final de fiesta, han decidido apostar por un regreso al hogar, permitiendo recuperar hasta el desgastado y olvidado Aston Martin de Connery.


Recuperamos guiños y recuerdos de films como 'Dr. No' (la escena de la tortura, el esmoquin blanco...) o 'Desde Rusia con amor' (con ese villano interpretado por Dave Batista que recuerda en demasía al que ya hizo Robert Shaw en dicha película. Incluso aquí se recupera ( o copia con cariño) la secuencia de la pelea en el tren de aquella segunda entrega. Toques de 'Vive y deja morir' (el traje y máscara de calavera) o una alocada y hasta por momentos alargada persecución en coche por las calles de Roma que recuerda a la vista en París en  'Panorama para matar'. Y sobre todo, vuelve S.P.E.C.T.R.A.


Se quiere humanizar un poco a Bond en cuanto a su relación con las mujeres suavizando su interconexión con ellas. Ya en 'Casino Royale' disfrutamos de este lado con la genuina Vesper (Eva Green) todo un regalo de personaje y femme fatale entre las mejores de la saga. Buscar el lado romántico de Bond no es el mejor motivo para despedir al personaje en esta entrega y su lado canalla y mujeriego (perdónenme las lectoras) se echa de menos. Pero son los tiempos políticamente correctos en los que vivimos. 


Pero vamos con las pegas (que son varias). La trama se pierde y deambula durante muchos momentos sin saber bien ubicar al espectador. No hay un ritmo adecuado entre las excesivas escenas de acción y los interludios que se trata de explicar o avanzar a los personajes. La alargada sombra del archivillano se hace rogar de manera alarmante y peca de oscurantismo para luego dejar un sabor agridulce de lo que pudo haber sido. Un Christolph Waltz tan encasillado y predecible que roza la caricatura y no hace sino crear una nostalgia en el espectador de los anteriores actores que interpretaron al famoso contrincante de Bond. Eso sí, nos dejan una descarada puerta abierta. ¿Acierto o licencia narrativa innecesaria? Y sobre todo un imperdonable error: lo poco y mal aprovechada que está Monica Belluci...ains.


No se han  atrevido a cerrar una etapa como hubiera gustado a todos. Sam Mendes hizo temblar a la saga con su visión en 'Skyfall' y los números en taquilla le aseguraron una segunda película del personaje, pero el estudio no ha visto con buenos ojos el primer borrador que John Logan ('Penny Dreadful') presentó para 'Spectre'. Una pena, pues del mismo modo que Logan ha revitalizado el género gótico con su serie de TV, con Bond habría dado la puntilla que necesitaba el personaje para auto concluir esta serie de films que se han ido encadenando (estamos con la moda Marvel no lo olvidemos...).


El resultado final es algo agridulce. Por un lado festejamos ese reencuentro de Bond con sus orígenes, con los homenajes, los guiños a la saga y el ciclo que habían abierto en 'Casino Royale', sin embargo echamos de menos todo ese duro y frío toque que el Bond de Craig estaba proporcionando a la saga. Aquí ni tan siquiera refleja los golpes en su rostro de las peleas como en los anteriores films. Ha perdido esa crudeza realista para volver al hogar, para volver a los martinis en copa de fino cristal y recorrer las calles subido en su viejo Aston Martin. Pero eso si...con la chica a su lado.
¿Habrá una nueva y futura señora Bond? ¿Asistiremos a la boda?



VALORACIÓN: 7/10

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