EN EL CORAZÓN DEL MAR [CINE]

El intento de camuflar una versión cinematográfica de una novela original como 'Moby Dick' para presentarnos la historia de ésta bajo el epígrafe de "la historia en que se basó" no es sino un mero pretexto para poner en rumbo este proyecto que a priori no cuaja ni por su forma ni por su contenido. Ron Howard, que en su enésimo intento de alcanzar la épica con un film vuelve a naufragar al tratar de compensar una dudosa aventura en un tour de force entre el hombre y la naturaleza. Entorpecido por los numerosos flashbacks en los que se nos narra la película, el film deambula sin saber bien si reflejar la lucha entre el hombre y la ballena (con aparatosas y repetitivas escenas que no acaban de convencer por un uso excesivo de croma y efectos digitales que cantan desde barlovento) o la sin duda más interesante...













...confrontación entre los personajes del primer oficial Chase (Chris Hemsworth) y el capitán Pollard (Benjamin Walker) pero también este apartado naufraga el director.

Con un guión que trata de abarcar más de lo que la misma historia puede ofrecer, los pocos matices que uno se puede llevar a la boca es recordar buenos momentos que otros films de viento y salitre nos han dado a lo largo de la historia del cine. 'Viento en las velas' o la reciente 'Master and Commander' son magistrales muestras del buen hacer de un director sobre los maderos de un barco. Hasta la propia obra maestra de John Huston ('Moby Dick', 1956) se debe sentir ofendida ante tamaño disparate que Howard y el escritor Chales Leavitt perpetran en la novela de Herman Melville amparados en usar otro libro ("In the Heart of the Sea: The Tragedy of the Whaleship Essex" de Nathaniel Philbrick) para escudar una falta de imaginación, ideas nuevas y manera de rodar.


La trama, mas que avanzar, decae en una lenta zozobra y llega hasta la deriva cuando por más que uno espera el climax final, director y guionista en un intento de rizar el rizo y ser más papistas que el Papa, se quedan tan a gusto con un final benévolo, bien pensante y que roza la moralina más edulcorada. No podría ser de otra manera tratándose de Ron Howard (eterno aprendiz de Spielberg). 


Un elenco de actores donde ninguno destaca por encima de los demás, pues la carencia de empatia hacia estos está presente desde el primer minuto. Ni Hemsworth (que repite con  Howard tras 'Rush') ofrece algo de carisma con su personaje, ni tiene réplica en unos desaprovechados Cilliam Murphy o Benjamin Walker. Todo está impregnado de una falta de alma, de espíritu y de conjunto que no hace sino hastiar al espectador hasta que éste desee un rápido final. No hay un pulso o un ritmo al que aferrarse y los vientos que soplan desde los excesivos y bastante monótonos efectos visuales hacen torpedear el interés por una historia mal tratada y peor rodada.


Una deliciosa banda sonora destaca por encima de todo este despropósito (obra de Roque Baños y que se inspira, sin ningún pudor, en Hans Zimmer) y que trata de imprimir toda la épica y el alma de aventura que a las imágenes les falta. Un ejercicio de caprichoso desarrollo, peor tratamiento y lenta travesía.

Un barco que jamás debió zarpar, pues estaba desprovisto de provisiones, objetivos y mal tripulado.


VALORACIÓN: 5/10

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