MATRIX [CINE]

¿Pastilla roja o pastilla azul? ¿Qué elegiste ese 31 de marzo de 1999?

La historia del cine tiene ciertas fechas claves para entender sus propios cambios. Sus nuevos rumbos. Si el 25 de mayo de 1977 todo cambió gracias al estreno de 'Star Wars', o cuando vimos lo capaz que era el cine de fascinar con espectáculos como 'Jurassic Park', o hacernos estremecer con epopeyas como 'El padrino'. Ese 31 de marzo del 99 todos nos quedamos fascinados de hasta que punto el cine, el espectáculo, la magia de una buena historia, combinada con la tecnología era capaz de absorbernos. De llevarnos un paso más en la forma y fondo de ver y entender el cine. Una especie de paso más allá, por el mismo sendero que visionarios antes habían abierto con films tan influyentes como '2001' o 'Blade runner'

'Matrix' había llegado. Y fue para quedarse. Se la puede catalogar como...





...la impulsora de todos los clichés, tópicos y referentes del cine de los últimos quince años. Y no es para menos. Del mismo modo que ella se basó en otros films para su desarrollo, posteriormente cientos del films desde entonces han bebido de la fuente creada por los hermanos Andy y Larry (ahora Lana y Lily) Wachowski. Si 'Seven' impulsó el thriller un paso más como antes hizo 'El silencio de los corderos', 'Matrix' nos dio la oportunidad de sumergirnos en los universos paralelos, las realidades alternativas, hipermemoria, dejavu, futuros distópicos y la ciencia ficción con toques existencialistas de una manera atronadora, llena de referencias populares, iconos, imágenes que han quedado para la posteridad, y todo ello bajo el manto de una historia que se lleva contando casi dos mil años: el elegido.


Neo, un hacker informático, anodino, que vive en soledad, que sabe que busca algo pero no sabe el qué. Ausente de su propia realidad, que no encaja en un sistema ya estructurado, en una sociedad gris (verdosa en este caso) ve como la aparición de un mensaje sencillo en su ordenador hace tambalear su propio mundo: "Sigue al conejo blanco". Y como una Alicia en el siglo XXI, Neo se adentra en la realidad virtual, sin saber si es la propia o la creada por la sociedad. Para descubrir que la verdad no es tan fiel a la realidad como creemos. ¿Y si todo lo que crees, sabes y conoces...no fuera verdad?¿Y si vivieras un sueño? ¿Acaso la realidad es lo que percibimos? Elige, decide, toma un camino. Sigue durmiendo en tu propia mentira.


Mensajes subversivos aparte, los personajes que Matrix ofrece van desde un gurú (Morfeo, cual Cicerón que guía a nuestro héroe a través del purgatorio de la realidad alternativa) a una Maria Magdalena, alias Trinity, que simboliza la redención de nuestro Neo en su búsqueda de la verdad. Todo ello contra un enemigo común: nuestra propia naturaleza que ha sucumbido a nuestra creación. Hemos creado máquinas que han tomado el control. Nos producen, crían y se autoalimentan de nosotros para sus propia existencia. Somos un producto. Hemos pasado de ser los creadores a ser los esclavos. Necesitamos un mesías, un elegido. Y como en toda profecia que se precie, nuestro salvador tiene que abrir los ojos. ¿Pastilla roja o azul?


Los Hermanos Wachoswi aunaron en un film (que nunca tuvo pretensión de ser una trilogía) retazos de filosofía, briznas de budismo, cristiandad, zen, judaismo y trazos de metafísica que con toques de acción hiperrealista para la época, esbozaron lo que hoy se considera como uno de los films más referentes del cine. Una epopeya que abrió los ojos, las mentes (y la taquilla) y los sentidos al público de finales de siglo. Un nuevo mundo se nos mostró en el cine. Ya nada volvería a ser lo mismo. La ciencia ficción volvía a ser adulta con toques naif y mucha retórica. Una amalgama de símbolos, tramas enrevesadas y una estética que tocaba desde el cine de Peckinpah a la atronadora apisonadora que era el cine de James Cameron antes de irse de transatlánticos. 


Cine de evasión con mensaje. Verdadero disfrute visual y conceptual que presentaba más interrogantes que respuestas. Un despliegue de artificios, nuevas técnicas cinematográficas y visualmente hipnotizadora que contaba además con una serie de buenos y atractivos personajes que se movían como peces en el agua con un guión que mantenía el tipo. Para la galeria de villanos pasará a la posteridad el agente Smith. El némesis, el omega de Neo. Una maravilla de nuestra propia percepción, de nuestros egos, miedos y miserias vistas desde una combinación de ceros y unos. Código binario recogido con la técnica "bullet time" para asombro de nuestros ojos.


El 31 de marzo de 1999...la realidad cambió.
¿Elegiste la pastilla roja o la azul?

VALORACIÓN: 9/10

2 comentarios:

  1. Pues estoy tan de acuerdo contigo en todo que yo mismo hubiera escrito algo parecido. Sí, un ANTES y un DESPUÉS en la historia del cine de ciencia ficción y de la técnica de filmación. Una maravilla y de mis pelis preferidas en ese género. Gran post!!

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  2. Muy buen post,para mì supuso una nueva forma de ver y disfrutar la ciencia ficción.La técnica del bullet time fue su marca de la casa,luego copiada en tantas otras películas.Buen año,se estrenó también The Mummy y American Pie si no recuerdo mal

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