XMEN APOCALIPSIS [CINE]

Todo fin tiene su origen y al igual que la historia que nos ocupa, Bryan Singer nos ha traído el origen y el final de una saga que él mismo inició hace ya 16 años. Aunque todo sea dicho, en esta ocasión el director no ha tenido la misma fortuna que en sus inicios (XMen, 2000) o en su reboot (Días del futuro pasado, 2014) anterior a esta secuela. Resulta casi profético que en la misma película uno de los personajes, tras ver en el cine El Retorno del Jedi, diga que las terceras partes siempre son la peor. Es como si el propio director asumiese que está ante el reto de superar no solo a su propia forma y visión de esta nueva trilogía  sino las expectativas que él cimentó con la creación de este universo paralelo de la Marvel en la Fox. 

Singer se ha visto superado...





...por su propia creación y cae derrotado ante la avalancha de personajes ( ya conocidos por todos pero que nuevamente son presentados pues tienen diferentes rostros) que desfilan por la pantalla. Salvo el obligado (sangriento  y espectacular) cameo del personaje fetiche de los XMen, el resto de los nuevos rostros no transmiten ni un ápice de pasión, emocion o empatia. Y de los ya conocidos, como Mystica de Jennifer Lawrence, parecen estar pensando en su cuenta bancaria antes que intensificar su personaje en la pantalla. Son carne de merchandising en detrimento de una trama que adolece por reiterativa (el manido tema de la amenaza nuclear), que carece de tensión ( se alarga en exceso para lo poco que cuenta) y que traduce en imágenes todo el conglomerado de situaciones, referencias y personajes para que de alguna forma ( incluso con calzador) encajen de manera lógica con la primera parte que vimos hace ya tres lustros.


Pese a contar con uno de los villanos más esperados del universo mutante, Apocalipsis, éste no resulta en pantalla como debiera. Demasiado teatral y poco aprovechado en su relación con sus "cuatro jinetes", del que solo se salva el siempre eficaz Magneto-Fassbender, Oscar Isaac poco o nada puede hacer bajo esas miles de capas de maquillaje y la exagerada repetición del uso del CGI, que llega a saturar en vez de sorprender.


Parece que Singer quiere dar por finiquitado su relación con los XMen, al menos como director, si bien en la anterior cogió algo de fuerza y sangre fresca tras seguir los pasos de Mathew Vaugh con la excelente Primera Generación. Parece mentira que situar la trama en los años 80 haya sido tan mal utilizada y reluce poco o nada. Personajes que hacen acto de presencia para justificar lo visto en esta ultima década, vueltas de tuerca para volver a la historia original que ya vimos en XMen 2 y en La decisión final. Un cúmulo de desaciertos que unido al largo metraje ( ¿Es que nadie sabe hacer ya peliculas de 90 minutos que cuenten lo mismo?) hacen de la visión de esa tercera parte de la nueva trilogía, un desafío hasta para los fans mas acérrimos


Pero no todo van a ser malas noticias. Al menos nos queda el consuelo de que tal vez el personaje fetiche amante de las cuchillas tenga por fin un spinoff en condiciones tras ver su aparición salvaje en esta. Los ejecutivos han tomado buena nota de que el público prefiere ver mas ese lado oscuro de los superheroes en pantalla. Tal vez sea hora de dar ese toque adulto que estos universos por den a gritos. Mención grata merece, como ya hemos dicho, Michael Fassbender, que ha logrado que casi olvidemos por completo a Ian McKellen al hacer suyo el personaje de Magneto. Mucho mas profundo, complejo y que clama por su propia pelicula en solitario desde hace años. Al tiempo.


En esta cruenta batalla de gigantes de superheroes que Marvel y DC llevan acometiendo, se esperaba que este 2016 fuera histórico. Pero tras los estrenos de Capitán América, Deadpool, BatmanVsSuperman y ésta...se puede decir que Marvel saca ventaja tan solo con su derroche de épica del Capitán y sus acólitos o la frescura inesperada del heroe bocazas. Aun nos queda Gambit, Doctor Extraño por parte de Marvel y Escuadron Suicida por parte de casa de Detectives Comics, pero en lineas generales 2016 está siendo un año que solo puede definirse como decepcionante. Y Bryan Singer es uno de los responsables de esa sensación.

VALORACIÓN: 5/10


No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas de este artículo? Escribe tu opinión Cinéfila.